Sin duda alguna, el deporte es una excelente alternativa para mantenernos saludables, drenar la ansiedad, angustias y, por supuesto, el estrés. Esa es la razón principal por la que debemos practicarlo.

En especial, si se trata de niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), pues hay deportes ideales que le permitirán desarrollarse y fortalecer su condición física, debido a que esta condición interfiere en sus actividades y capacidades. ¿Cuáles son estas limitaciones? Te las contamos en las siguientes líneas.

¿Cómo interfiere el autismo en las actividades cotidianas de un niño?

Antes de indicarles esas recomendaciones para seleccionar el deporte que más le convenga a su hijo o hija con autismo, es oportuno mencionar cuáles son las limitantes más comunes de quienes tienen esta condición; entre las que destacan: dificultades para empatizar, mentir o comprender engaños, resolver problemas de forma, afrontar situaciones nuevas, suelen presentar rigidez mental y corporal, por nombrar sólo algunas.

Asimismo, es importante destacar que cada persona es un mundo distinto y los niños con autismo no son la excepción; Por eso, es necesario que la actividad que vaya a realizar el pequeño esté avalada por un especialista en la materia y, por supuesto, por profesionales, de acuerdo al tipo y nivel de autismo que tenga.

Consejos para elegir el deporte ideal para un niño con autismo

Como comentamos al inicio y en párrafos anteriores, los deportes son de suma importancia para el desarrollo de niños con autismo, pero hay que tomar en cuenta primeramente qué tipo de condición posee, su edad, preferencias, habilidades y destrezas.

Asimismo, siga las sugerencias del especialista de acuerdo a los deportes que benefician a los niños con autismo, entre los que se encuentran: la natación, equitación, ciclismo, atletismo, senderismo, y más que pueden mejorar considerablemente las condiciones físicas y mentales del infante. . en pro de su desarrollo psicomotor.

El siguiente paso sería llevar al niño a un entrenador de personas con TEA para realizar las evaluaciones pertinentes, como:

Esos serían sólo algunos de los aspectos a considerar para ayudar a determinar cuál sería el deporte perfecto para el niño con autismo; Sin embargo, este proceso (independientemente del deporte seleccionado) debe ser progresivo, y si al niño no le gusta, debe ser cambiado por otro que sea más afín a él ya sus preferencias, sin olvidar sus capacidades y habilidades.

Una vez seleccionado ese deporte a practicar, es importante considerar la realización de fisioterapia y osteopatía posterior al entrenamiento, con la finalidad de ayudar a la recuperación del cuerpo del niño tras ejecutar los ejercicios.

También es vital que esta práctica se haga de manera rutinaria, a fin de que se le pueda crear el hábito al niño y, además, pueda ver el avance y cambios positivos en él.

Indiscutiblemente, el deporte es fundamental para cualquier persona, en especial si se trata de un niño con autismo. Como vimos en este artículo, lo ayudará a mitigar de cierta forma las dificultades que generan estar en el TEA, no sólo a nivel fisiológico sino en su salud integral como tal, mejorando notoriamente su interrelación con su entorno, su manera de expresarse ya disminuir ese Estrés y ansiedad que, por lo general, caracterizan a los infantes con autismo.