
Los espacios tranquilos y seguros para la relajación y el autocontrol de las personas con autismo son imprescindibles para evitar que estas personas experimenten sobrecarga sensorial.
Cómo promover espacios tranquilos y sensorialmente seguros para la relajación y el autocontrol
Las personas con autismo suelen ser muy sensibles a ambientes con ruido, luces incandescentes e incluso a las aglomeraciones de personas, generando en ocasiones ansiedad, estrés y comportamientos disruptivos.

Es por eso que se deben garantizar espacios tranquilos y sensorialmente seguros para la relajación y autocontrol de las personas con autismo cuando lo requieran, durante estos episodios.
¿Cómo deben ser estos espacios?
Estos espacios además de ser tranquilos deben tener otras características que deben considerarse, entre ellas:
- Un lugar alejado del ruido y el bullicio, preferiblemente con poca luz natural y ventilación adecuada.
- Colores neutros y relajantes, mobiliario cómodo y ergonómico, elementos sensoriales como mantas, almohadas, pelotas antiestrés o juguetes con texturas.
- Luz tenue y regulable, evitando luces brillantes o parpadeantes.
- Música ambiental relajante a un volumen bajo, o la posibilidad de usar auriculares con música o sonidos preferidos.
- Posibilidad de realizar actividades tranquilas como leer, dibujar, jugar juegos de mesa o simplemente descansar.
Ejemplos de espacios tranquilos
Para ofrecer más detalles de cómo deben ser estos espacios, a continuación les damos algunos ejemplos de estos espacios tranquilos.

- Una habitación en casa puede ser un espacio ideal para las personas con autismo, siempre y cuando cuente con las características anteriormente indicadas.
- Una sala sensorial en un centro educativo o terapéutico es perfecta para las personas con autismo, pues están especialmente diseñadas para proporcionar estimulación sensorial controlada y segura.
- Algunos lugares públicos, como bibliotecas o museos, pueden tener rincones tranquilos destinados al descanso y la relajación.
Beneficios de estos espacios
Estos espacios tranquilos y sensorialmente seguros para la relajación y el autocontrol ofrecen otros beneficios que garantizan el bienestar de las personas con autismo, entre ellos:
- Promueven el control de sus emociones y a sentirse tranquilidad.
- Pueden concentrarse mejor en sus propias acciones y regular su comportamiento.
- Estos espacios pueden ser utilizados como un refugio para descansar, desestresarse y recargar energías.
- Al crear espacios accesibles y sensorialmente seguros, se facilita la participación de las personas con autismo en actividades sociales y educativas.
No obstante, es oportuno recordar que cada persona con autismo tiene sus propias necesidades y preferencias sensoriales a considerar para que ese espacio sea adaptado según lo que la persona requiera.
Estos espacios pueden prepararse con un poco de creatividad y planificación, pero definitivamente es necesario que cada persona con autismo cuente con uno en pro de su bienestar.





