
Una rutina matutina exitosa para personas con autismo debe ser consistente y estructurada; de esta manera, puede resultar beneficiosa para quienes tienen esta condición.
Características de una rutina matutina exitosa para personas con autismo
Para que esta rutina matutina arroje los resultados esperados, es importante que se contemplen los siguientes aspectos:

- Proporcionar un sentido de control y orden en un mundo que, a menudo, puede parecer caótico y abrumador.
- Debe contribuir a disminuir la ansiedad y el estrés.
- Promover la independencia y la capacidad de realizar tareas de forma autónoma.
- Mejorar el enfoque y la concentración a lo largo del día.
- Favorecer una mejor calidad del sueño al establecer un ritmo circadiano regular.
Otros aspectos a considerar
También es oportuno considerar lo siguiente:
- La rutina debe adaptarse a las necesidades, preferencias y habilidades individuales de cada persona.
- Cada paso debe ser definido y secuencial, utilizando un lenguaje simple y directo.
- Se pueden utilizar herramientas visuales como listas de tareas, pictogramas o calendarios para ayudar a recordar los pasos de la rutina.
- Es importante establecer un horario realista y alcanzable, evitando sobrecargar la rutina con demasiadas actividades.
- Debe ser flexible para adaptarse a imprevistos o cambios en el estado de ánimo.
- Reconocer y celebrar los logros para mantener la motivación y el entusiasmo.
Ejemplo de una rutina matutina exitosa para personas con autismo

Para ofrecerles una mejor idea de cómo debe ser esta rutina exitosa para personas con autismo, les mostramos este ejemplo:
- 6:00 am: despertar.
- 6:15 am: ir al baño.
- 6:30 am: vestirse.
- 6:45 am: desayunar.
- 7:15 am: cepillarse los dientes y peinarse.
- 7:30 am: tomar el medicamento (si es necesario).
- 7:45 am: preparar la mochila o el maletín.
- 8:00 am: salir de casa.
Consejos adicionales para que esta rutina sea un éxito
Aunado a lo que indicamos anteriormente, estas recomendaciones pueden servir para crear esta rutina:
- Se pueden incorporar actividades sensoriales calmantes en la rutina, como escuchar música relajante, estirarse o tomar un baño caliente.
- Los temporizadores pueden ser útiles para controlar el tiempo dedicado a cada actividad.
- La familia y los cuidadores deben conocer, comprender y apoyar la rutina.
- Si es necesario, se puede buscar la ayuda de un terapeuta ocupacional o un psicólogo para crear una rutina aún más personalizada.
Sin duda alguna, lo más relevante es que esa rutina sea adaptada a cada individuo. Recuerda que lo más importante es encontrar una rutina que funcione para la persona con autismo y que le ayude a comenzar el día de manera positiva y organizada.





