
El autocuidado en las fiestas es tan importante como en el día a día. Somos seres humanos y, como tales, estamos propensos a sentir estrés y estar bajos de ánimo.
Es por eso que, en el presente artículo, les ofreceremos consejos tanto para padres como para los cuidadores de personas con autismo, para ayudarlos a llevar las fiestas navideñas lo más tranquilas posible.
Recordemos que quienes tienen esta condición son propensos a incomodarse por la sobreestimulación sensorial y los cambios en la rutina, razón por la cual es fundamental priorizar el autocuidado durante estas fechas.
El autocuidado en las fiestas: ¿por qué es importante?
El cuidar de uno mismo contribuye a mejorar nuestra calidad de vida, así como disfrutar del presente y de los momentos especiales con la familia, incluyendo, por supuesto, las fiestas decembrinas.
De igual manera, el autocuidado ayudará a manejar el estrés de manera más efectiva y a responder con calma ante situaciones desafiantes.
Asimismo, al estar más relajado y centrado, se podrá establecer una conexión más profunda con el hijo o hija con autismo.
Consejos prácticos para el autocuidado en kas fiestas

Es por eso que, a continuación, les daremos algunas recomendaciones para potenciar el autocuidado en las fiestas navideñas. Estas son:
- Mantener una rutina lo más estable posible durante las fiestas. Esto ayudará a que el hijo/a con autismo se sienta más seguro y a predecir los eventos.
- Explicar con anticipación los cambios en la rutina y los eventos especiales. Se puede utilizar imágenes o pictogramas, si es necesario.
- Llevar un kit con objetos que puedan ayudar al miembro de la familia con esta condición a sentirse más cómodo, como auriculares con cancelación de ruido, juguetes preferidos o alimentos seguros.
Establecer límites, el consejo más poderoso
Establecer límites en cualquier ámbito de nuestra vida es el aspecto más importante del autocuidado; esto evitará que el resto de las personas abuse o se aproveche de nosotros. Así, también impulsaremos nuestro autoequilibrio.
Estos límites abarcan el decir “no”; nadie está obligado a hacer cosas que no desea. En el caso de las fiestas navideñas, no hay por qué asistir a todos los eventos. Es por ello que se deben priorizar aquellos que sean más importantes para la familia y para sí mismos.
Es fundamental delegar tareas y pedir ayuda, de ser necesario, a los familiares y amigos más cercanos. No hay que hacerlo todo nosotros mismos.
Toma descansos y retirarse a un lugar tranquilo durante las fiestas para recargar energías también es una manera de establecer límites sanos y saludables.
Cuidar la salud física, otro aspecto fundamental de nuestro cuidado
El sueño es esencial para mantener el equilibrio emocional; por eso, durante las fiestas no podemos olvidar dormir lo suficiente ni comer equilibradamente. Seguir estas recomendaciones nos proporcionará la energía necesaria.
Por su parte, el ejercicio físico ayuda a reducir los niveles de estrés y a mejorar el estado de ánimo, por lo que también es vital tomarlo en cuenta durante estas celebraciones.

Conectarse con otros, la importancia de los grupos de apoyo
El compartir experiencias con otros padres y cuidadores de personas con autismo es, sin duda, catártico. Desahogarse y expresar lo que sentimos ayuda considerablemente a mantener nuestra salud mental y emocional. Al igual que consultar a un terapeuta, quienes son los especialistas en la materia y están capacitados para proporcionar herramientas y estrategias para manejar el estrés y mejorar el bienestar emocional en general.
Definitivamente, el autocuidado no es egoísta, es necesario. Al invertir en nuestro bienestar, contribuirá a estar mejor preparados para cuidar de los hijos o miembros con autismo y disfrutar de las fiestas.





