
El impacto de las luces navideñas y otros estímulos sensoriales durante las festividades puede ser abrumador para muchas personas, en especial si se trata de quienes tienen autismo.
Esto se debe, mayormente, a la hipersensibilidad sensorial que caracteriza a quienes están dentro del espectro autista.
El impacto de las luces navideñas en personas con autismo
Las personas con autismo suelen experimentar una mayor sensibilidad a los estímulos sensoriales, como bien lo indicamos anteriormente. Esto significa que pueden percibir los sonidos, las luces, las texturas y los olores de manera más intensa que otras personas, lo que conlleva:
- La cantidad de luces, sonidos y movimiento durante la Navidad puede crear una sobrecarga sensorial que puede generar ansiedad, irritabilidad y, en algunos casos, rabietas.
- Las personas con autismo pueden tener dificultades para procesar la gran cantidad de información sensorial que reciben durante las fiestas, lo que puede llevar a confusión y frustración.
- Las fiestas navideñas suelen implicar cambios en las rutinas diarias, lo que puede ser especialmente difícil para las personas dentro del espectro autista que necesitan de la estabilidad y la predictibilidad.
Además de las luces, otro elemento que puede resultar abrumador para ellos son los sonidos; bien sea la música de la época, las conversaciones animadas o los ruidos del ambiente en sí, pueden ser demasiado intensos y causar molestias.

¿Cómo podemos ayudar?
A continuación, les ofrecemos algunas recomendaciones que pudieran contribuir a aminorar el impacto de las luces navideñas en personas con autismo. Algunas de ellas implican hablar con quien tiene esta condición sobre lo que puede esperar en las fiestas de Navidad.
Para ello, se puede recurrir al uso de imágenes o videos para ayudarlos a visualizar los diferentes entornos y situaciones.
Asimismo, es importante proporcionarles un espacio tranquilo y libre de estímulos donde la persona pueda retirarse si se siente abrumada.
El uso de auriculares con cancelación de ruido puede ayudar a reducir el ruido ambiental y proporcionar un alivio sensorial, así como el control de la intensidad de la luz en su entorno.
De igual manera, es importante que las actividades, juegos, dinámicas navideñas que se lleven a cabo se adapten también a las personas con autismo, a fin de que ellos se sientan cómodos e incluidos.
Finalmente, es oportuno destacar que cada persona con autismo es única y puede percibir y experimentar las fiestas navideñas de manera diferente, razón por la cual se debe ser paciente, comprensivo y flexible.





