
El autocuidado para padres de niños con autismo es de suma importancia, pues al cuidarse a sí mismos, pueden estar más presentes para sus hijos y ofrecerles esa atención y apoyo que necesitan.
Pero, ¿lo lógico no es pensar en los niños primero? Pudiera ser; Sin embargo, la normativa en cualquier ámbito indica que debemos atendernos primero a nosotros que al resto.
Por ejemplo, en las indicaciones otorgadas por las aerolíneas comerciales nos dicen que, en caso de emergencia, debemos colocarnos la mascarilla y luego ayudar a quien nos acompañe durante el vuelo (de ser el caso).
No obstante, es natural que los padres, en general, piensen en sus hijos antes que ellos, en especial si se trata de niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA), debido a que se ven aún más comprometidos en proporcionarles el mejor tratamiento posible. . . En ocasiones, esto implica realizar sacrificios extra en cuanto a tiempo, dinero y energía.
Diversos estudios dedicados al análisis sobre el impacto del cuidado de un hijo con TEA en la salud mental de los padres, han arrojado que el 87% de las madres han mostrado mayor grado de estrés por encima de lo que se considera clínicamente.
Esto no ha de sorprendernos, porque el autismo es una condición que implica mucha atención, dedicación y acompañamiento constante por parte de los padres.
De hecho, puede convertirse en una labor de tiempo completo que puede resultar abrumadora y agotadora; esto en definitiva puede afectar negativamente a los padres.
Consecuencias del estrés crónico a los que se algunas veces los padres de niños con autismo
Investigaciones han arrojado que las consecuencias del estrés crónico al que se algunas veces los padres de niños con autismo pueden desencadenar:
- Ansiedad
- depresión depresión
- insomnio
- fatiga
- Problemas conyugales
Al respecto, un estudio británico afirma que el estrés crónico pone en riesgo la salud de los padres, pues los altos niveles de cortisol (hormona del estrés) y de la proteína C reactiva los puede llevar a padecer de cáncer colorrectal, diabetes e incluso enfermedades. . cardíacos.
Estas son razones de peso por las cuales, tanto padres como cuidadores, deben “prestarse atención”.
Aspectos que se deben considerar
Asimismo, hay una serie de sugerencias que pueden ser consideradas tanto por los padres como por los cuidadores para que también puedan cuidarse efectivamente. Algunas de ellas son:
- Aceptar que hay límites a lo que puede hacer. Los expertos coinciden en que parte de evitar o disminuir la agotación es aceptar que hay cosas que se escapan de las manos, que no dependen de nosotros.
- Dormir lo suficiente todas las noches. Es de suma importancia para los padres dormir y descansar lo suficiente para que tengan la energía necesaria para cumplir con los compromisos diarios.
- Mantenerse hidratado. Recordemos que somos 70 % agua aproximadamente, por lo que nuestro cuerpo necesita estar debidamente hidratado para que funcione correctamente.
- Haga ejercicio regularmente. La actividad física permite liberarnos y despejarnos de la rutina diaria, además de que nos mantiene saludables.
- Pasar tiempo lejos de los niños . Aunque les resulte difícil, es necesario pasar un tiempo de recreación lejos de los niños con autismo. Esto contribuirá a que se mantengan saludables mental y básicamente.
- Salir a pasear. Muchos padres de niños con desafíos psiquiátricos y del desarrollo descubren que pierden el contacto con amigos y actividades fuera del hogar. “El cincuenta por ciento de mis sesiones son sólo sesiones para padres”, para ayudar a atravesar esa realidad, dice el Dr. Matthew Rouse, psicólogo clínico del Child Mind Institute.
En definitiva, el autocuidado para padres de niños con autismo es indispensable, pues también son seres humanos que requieren su desarrollo individual, así como resguardar su salud mental, física y emocional en cualquier etapa de la vida.

Hay muchos aspectos que aún quedan por abordar; entre ellos, experiencias de padres de niños con autismo que estaremos revelando en las siguientes ediciones.
No obstante, dejamos esta pregunta a modo de reflexión, en especial si tienes niños con autismo: ¿tienes, por lo menos, una hora a la semana para hacer algo exclusivamente para ti mismo?





