
¿Las personas con autismo pueden resolver conflictos? La resolución de conflictos y el establecimiento de límites con la familia son determinantes para una relación sana entre sus miembros, en especial si se trata de núcleos familiares con personas con autismo.
Para ello, existen aspectos y estrategias a considerar para que la relación sea más llevadera y, por ende, la resolución de conflictos más efectiva, siendo la comprensión y empatía algunos de los elementos más importantes.
Debemos tomar en cuenta que las personas con autismo tienden a tener dificultades para comprender las señales sociales y las emociones, lo que puede obstaculizar la comunicación y la solución de problemas.
Asimismo, quienes tienen esta condición suelen caracterizarse por poseer una fuerte necesidad de rutina y previsibilidad, lo que puede hacer que los cambios sean difíciles.
Sin embargo, en el autismo es importante incentivar, bien por modelado (imitación) bien por moldeamiento (mostrar cómo hacer algo) a seguir unas pautas a la hora de resolver problemas o tareas. Hábitos que se recomienda aplicar desde temprana edad, una vez diagnosticado el espectro.
Programas existentes para que las personas con autismo puedan resolver conflictos
Ante esta dificultad, los psicólogos estadounidenses Donald Meichenbaum y John Goodman elaboraron un programa de intervención en resolución de tareas o situaciones con estas fases que podrían servir de orientación para inculcar el modelado e inducir la autonomía en niños, jóvenes y adultos con TEA, que contemplan. :

- Modelado cognitivo: en el que el terapeuta actúa como modelo realizando una tarea mientras habla consigo mismo en voz alta.
- Guía externa en voz alta: la persona con TEA lleva a cabo la misma tarea bajo las instrucciones del terapeuta.
- Autoinstrucciones en voz alta: el individuo con autismo lleva a cabo la tarea mientras se da instrucciones a sí mismo en voz alta.
- Autoinstrucciones enmascaradas: la persona con autismo realiza la tarea repitiendo las instrucciones en voz baja mientras va haciendo la tarea.
- Autoinstrucciones encubiertas: quien tiene esta condición, guía su propio comportamiento a través del lenguaje interiorizado.
Estos programas ofrecen estrategias que pueden permitir una orientación clara y precisa en cualquier ámbito de la vida a las personas con autismo, incluyendo la forma en que pueden resolver los conflictos que puedan suscitarse.
Más consejos y recomendaciones
Además de estas estrategias creadas por profesionales en la materia, consideramos pertinente dejarles estos consejos a las personas con autismo, que podrían contribuir en la manera de solventar los conflictos en su cotidianidad. Algunos de ellos son:

- Mantener siempre una comunicación de manera clara y concisa. Usa declaraciones en «yo» para expresar tus necesidades y sentimientos. Por ejemplo, en lugar de decir «Estás siendo molesto», di «Me siento molesto cuando haces eso».
- Comunicación clara y concisa. Sé específico sobre lo que necesitas. Diles exactamente lo que necesitas de ellos. Por ejemplo, en lugar de decir «Deja de molestarme», di «Por favor, deja de hacerme cosquillas».
- Estar dispuesto a comprometerte. Es posible que no obtengas todo lo que deseas, pero es importante estar dispuesto a reunirte con tu familia a mitad de camino.
- Tómate un descanso si lo necesitas. Si las cosas se están calentando, tómate un descanso de la conversación y regresa cuando todas las partes estén tranquilas.
- Busca ayuda profesional si la necesitas. Si no puedes resolver un conflicto por tu cuenta, busca la ayuda de un terapeuta o consejero familiar.
Importancia de establecer límites
Establecer límites es fundamental para todos, incluidas las personas con autismo. Los límites ayudan a proteger sus necesidades y sentimientos, y pueden ayudar a prevenir conflictos. Aquí hay algunos consejos para establecer límites con la familia, amigos y pareja, de ser el caso:
- Dile a tu familia qué comportamientos no son aceptables. Por ejemplo, podrías decir «No me gusta que me beses en la cabeza» o «No quiero hablar de política».
- Cumple con tus límites, incluso cuando sea difícil.
- Debes estar preparado para las consecuencias. Es posible que tu familia no esté contenta con sus límites al principio. Por tanto, debes estar preparado para lidiar con su reacción.
- No te disculpes por tener necesidades. Está bien tener límites y no necesitas disculparte por ello.
Establecer límites, expresar gustos e intereses puede ser difícil al principio, pero vale la pena a largo plazo, pues esto evitará malos entendidos y futuros malentendidos.
Por esa razón, al establecerlos, podrás tener relaciones más positivas y satisfactorias con tu familia.





