
La lectura en personas con autismo puede ser impulsada con la tecnología, pues es una herramienta poderosa que está a disposición de todos y se cuentan con aplicaciones para ello.
La lectura es un factor clave para el desarrollo de niños, jóvenes y adultos, porque se aprende a pensar, cuestionar y crear. Puntos básicos para formarnos como profesionales, lo cual es válido tanto para neurotípicos como para las personas con autismo.
En este sentido, los libros no sólo sirven como entretenimiento, sino también como fuente de información y aprendizaje. Por esta razón, es imprescindible que los alumnos, desde pequeños, sean incentivados a que se habitúen a la lectura, teniendo siempre presente que no se trata de una obligación, sino de una actividad para disfrutar.
Afortunadamente, en la actualidad contamos con tecnología que nos facilita mucho la vida; en especial si se trata de aprendizaje para personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), y les diremos por qué.
¿Cómo favorece la tecnología en crear el hábito de lectura en personas con autismo?
Muchas son las ventajas que aportan los avances tecnológicos en nuestra cotidianidad, como ya lo dijimos anteriormente. Pero, ¿por qué pueden ayudar a fomentar la lectura en las personas con TEA? Algunas de estas ventajas son:

- Accesibilidad: debido a que hay un número significativo de libros electrónicos, audiolibros y aplicaciones de lectura que pueden ser más fáciles de leer que los libros impresos.
- Interactividad: la tecnología puede hacer que la lectura sea más interactiva y, por ende, interesante para las personas con TEA. Esto se debe a que tanto libros electrónicos como aplicaciones de lectura pueden incluir juegos, actividades y otras funciones dinámicas que los ayuden a mantenerse atentos.
- Personalización: esto se debe a que los lectores puedan ajustar el tamaño de la fuente, el color del texto y otras características para que la lectura sea más cómoda.
Ahora bien, ¿cuáles son esos recursos que facilitan y promueven la lectura en las personas con autismo? A continuación, se las mencionamos:
- Libros electrónicos: versiones digitales de libros impresos. Se pueden leer en una variedad de dispositivos, como lectores electrónicos, tabletas y teléfonos inteligentes.
- Audiolibros: grabaciones de libros leídos en voz alta. Se pueden escuchar en una variedad de dispositivos, como reproductores de CD, reproductores de MP3 y teléfonos inteligentes.
- Aplicaciones de lectura: hay una variedad de aplicaciones de lectura disponibles para dispositivos móviles. Estos pueden incluir desde libros electrónicos, audiolibros, juegos y hasta funciones interactivas.
- Software de lectura: puede ayudar a las personas con TEA a leer de manera más efectiva al proporcionar herramientas como resaltado de texto, diccionarios y lectores de pantalla.

Aunque la tecnología nos abre muchas ventanas hacia lecturas educativas, es importante destacar que en el caso de las personas con TEA, lo más recomendable es que el terapeuta y el profesional de la educación trabajen en conjunto, a fin de darle la opción más viable y adaptado al caso de cada persona.
De esta manera, se garantizará que se esté utilizando la aplicación adecuada y más recomendable para el tipo de autismo que se esté supervisando. Así, los avances serán más satisfactorios.
Consejos para impulsar el hábito de lectura
Si bien la tecnología es una herramienta altamente valiosa, no dará resultados por sí sola; es necesario que se complemente con las siguientes recomendaciones:
- Conocer las habilidades de la persona con TEA, así como sus preferencias e intereses.
- Tenga en cuenta el tiempo de atención y la extensión de las lecturas a realizar. Para comenzar, se sugiere que sean cortos para que faciliten la finalización de la actividad con éxito.
- Escoger aquellas lecturas con apoyo visual, ya sea a través de imágenes o pictogramas. Además, que empleen un lenguaje sencillo, claro y directo para facilitar la comprensión lectora.
- Otro aspecto a valorar es el espacio e iluminación del rincón de lectura, elige un lugar cómodo, tranquilo y alejado de estímulos que puedan causar distracciones.
- Considere los cuentos que contienen material interactivo, como pueden ser los desplegables, las texturas, los sonidos o incluso la incorporación de marionetas a la historia.

Estas sugerencias resultan indispensables para crear el bonito hábito de la lectura en personas con autismo. A medida que la tecnología avanza, permite aún más la interacción entre ellas; en especial si se trata de quienes tienen esta condición.





