
Las celebraciones pueden ser experiencias increíbles para muchas personas. Sin embargo, para quienes tienen autismo puede tornarse un poco incómodo. Por este motivo, les diremos en este artículo cómo afrontar los desafíos sensoriales y sociales de las festividades.
Antes de adentrarnos en estas recomendaciones, consideramos oportuno indicarles por qué las fiestas pueden ser desafiantes para las personas con el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Algunas de las razones son:
- Los cambios en las rutinas, junto con las multitudes y el ruido, pueden generar estrés y ansiedad.
- Las interacciones sociales, debido a que las personas con autismo pueden tener dificultades para entender el lenguaje corporal, las señales sociales y las normas culturales.
- En la mayoría de los casos, los ruidos fuertes o estruendosos afectan su sensibilidad auditiva.
Estas son sólo algunas de las afecciones que caracterizan al Trastorno del Espectro Autista.
¿Cómo puede una persona con TEA afrontar los desafíos sensoriales de las festividades?
Sin duda, uno de los desafíos a los que se enfrentan las personas con autismo durante las festividades son los trastornos sensoriales, pues una de las características de esa condición es la sensibilidad auditiva y visual.
Pero, ¿qué pueden hacer estas personas para evitar sentirse incómodos?
- Evitar las multitudes. Si es posible, participe sólo en actividades que no requieran grandes multitudes. Si tiene que asistir a un evento con multitudes, es mejor que considere llegar temprano para evitar el conglomerado de personas típico en el pico de la actividad.
- Elegir lugares tranquilos. Es oportuno que se incline más en visitar lugares tranquilos para relajarse y descansar. Esto puede ser un lugar en su hogar, una biblioteca o un parque. En caso de que se encuentre en un sitio concurrido, busque encontrar un lugar alejado de la multitud, si se llega a sentir abrumado.
- Evitar los ruidos fuertes. Si se sienten cómodos usándolos, pueden optar por llevar tapones para los oídos o auriculares con cancelación de ruido, en caso de que necesiten protegerse de estruendos o sonidos muy fuertes.
- Usar lentes de sol o una gorra para protegerse de la luz brillante, si se trata de festividades que se llevan a cabo durante el día.
- Lleve consigo un objeto de seguridad. Un objeto de seguridad puede ser algo que le ayude a sentirse cómodo y seguro, como una manta o un juguete.
Estas son algunas de las sugerencias que pueden tomar en cuenta tanto las personas con TEA como los familiares o amigos que tengan un ser querido con esta condición.
Estamos seguros de que esto les ayudará; no obstante, hay que considerar que no todas las personas con autismo presentan las mismas señales, por lo que hay que tomar en cuenta su tipo de TEA, preferencias y gustos.
¿Qué deben hacer las personas con TEA para afrontar los desafíos sociales?
Quienes tienen esta condición no sólo afrontan desafíos sociales en su día a día, sino que también las festividades suelen ser momentos tensos para ellos, por la aglomeración de muchas personas reunidas, muestras de afecto, interacción, entre otros aspectos que generan estrés y ansiedad en ellos.

¿Cuáles son las recomendaciones?
- Hablar con sus amigos y familiares sobre sus preferencias. Explicarles, además, lo difícil que puede ser lidiar con los cambios y multitudes. Esto con el propósito de que estén informados y generar compresión en sus allegados.
- Establecer expectativas realistas; es decir, no esperar asistir ni disfrutar de todas las fiestas, por lo que es mejor concentración en lo que sí le gusta y en lo que puede manejar estando en alguna de ellas.
- Tenga un plan de respaldo por si las cosas se ponen difíciles que les permitirán escapar de la situación.
- Tratar, en lo posible, practicar habilidades sociales en caso de que se le dificulte entender el lenguaje corporal, las señales sociales y las normas culturales. Estas prácticas pueden hacerlas con su terapeuta o con un amigo o familiar de confianza.
Más recomendaciones para desafíos sensoriales y sociales
Adicional a todas esas sugerencias para los desafíos sensoriales y sociales, indicadas en los apartados anteriores, hay otras tres que consideramos importantes.
- Para las fiestas, es imprescindible que las personas con TEA opten por ir a reuniones pequeñas o que se queden en casa con sus afectos más cercanos.
- En lo que respeta a los fuegos artificiales, es preciso que elijan un lugar con vista despejada, pero a una distancia segura de estos artefactos pirotécnicos.
- Si se trata de la asistencia a conciertos, es pertinente que se incline por seleccionar asientos con pocas personas alrededor para que pueda ver el espectáculo sin tener que lidiar con la multitud.
Uno de los aspectos que no debe pasar desapercibido es el hecho de que todas las personas con TEA necesitan estar informadas de lo que sucederá y tener una planificación de lo que harán durante el evento al cual asistirán.
Por esta razón, reiteramos que se debe tener un plan B, en caso de que las cosas se compliquen, para salir airosos de un episodio complejo, si se llega a presentar. Los desafíos sensoriales y sociales pueden enfrentarse juntos.





